Hace ya más de 20 años...
…En España se empezaban a notar ya las consecuencias de la entrada de nuevos hábitos de consumo de drogas. Con gran ignorancia de la dependencia que producían y de las consecuencias para la salud (SIDA, hepatitis, etc.), muchos jóvenes empezaron a consumir las llamadas “drogas duras” como salida al vacío, descontento, o rebeldía inconformista con el sistema social, familiar… de aquel tiempo. Casi sin darse cuenta se encontraron “enganchados” en una trampa de la cual parecía no haber salida. Quizás alguna clínica carísima sin resultados y escasísimos recursos públicos o privados ofrecían precarias alternativas a cientos de afectados y familias desesperadas que no tenían a quien acudir. En este panorama histórico, aparece RETO, en Cantabria, no como un proyecto humanista ni lucrativo, sino como resultado del amor por Dios y por el prójimo de una familia sin más pretensiones que estar “en la necesidad” de aquel momento. Primero fue a 1 chico al que ayudaron en su casa, luego otro, y otro… Se empezó a correr la voz en los círculos de gente que consumía drogas en Santander, Torrelavega, Santoña,… Fue así entonces, como se fue llenando y construyendo aquella casa de Liendres, la primera. No se usaban fármacos, no había profesionales, apenas había medios. Pero algunos de aquellos jóvenes en su lucha contra las drogas clamaron a Jesús y llegaron a tener un encuentro personal con Él. Conocieron al Rey de reyes, el Señor de señores, el creador del cielo y la tierra, Jesucristo, quien cambió sus vidas para siempre. Estos ya no fueron más drogadictos, eran ya nuevas personas: libres, con paz, con gozo, con ganas de vivir… Este fenómeno, aunque callado y discreto, tuvo repercusiones sociales importantes: familias restauradas y gente renovada dispuesta a construir, a trabajar y a vivir por amor a Dios y al prójimo. Muchos regresaron a sus casas rehabilitados, otros quisieron permanecer en Reto y desarrollar sus propias visiones, abriendo nuevos centros, creando trabajo y ocupación para los más necesitados…, y todo, con el propósito de que más personas conocieran la salida al problema de las drogas con un testimonio de vida cambiada en Cristo.
Queríamos
construir un futuro de esperanza para nosotros
y para todas aquellas personas que quisieran salir
del infierno de la droga. Por aquel entonces había
muy pocos recursos que posibilitasen la rehabilitación
del toxicómano en España. La mayoría
eran centros privados que cobraban sumas desorbitadas,
lo que hacía imposible el ingreso a las
personas que , como nosotros, procedían
de familias sin recursos económicos suficientes
para ello. Por esto, el ofrecer una ayuda completamente
gratuita, llegó a convertirse en un principio
fundamental en RETO: que todo aquel que demandase
nuestra ayuda pudiera hacerlo, sin que el dinero
fuese un impedimento. Como consecuencia inmediata
se incrementó rápidamente la demanda
de asistencia, llegando a ser cientos los jóvenes
que de toda España llamaban pidiendo ayuda. |
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Actualmente existen centros en casi todas las comunidades autónomas españolas y muchas actividades diversas.
Ahora, haciendo un repaso de lo que han sido estos años en Reto, nos vienen a la memoria muchos recuerdos del pasado; anécdotas graciosas, lágrimas de nuestro corazón, errores y aciertos de los que hemos aprendido mucho, agradecimiento sincero a personas y entidades que nos han ayudado muchísimo a lo largo de estos años, el recuerdo de vidas que están y de otras que ya no están entre nosotros, vidas que se han entregado y han dado todo por amor a su prójimo, auténticos hechos de amor cristiano, difíciles de hallar en estos tiempos que vivimos.
Pero sobre todo nos embarga un profundo deseo de agradecer lo que somos a Dios por su amor, misericordia y paciencia con nosotros, por ayudarnos con su mano poderosa a conseguir objetivos y poner en práctica proyectos, guiándonos por un camino correcto y agradable a El, siendo nuestra Luz en los momentos más oscuros y difíciles.
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Estamos seguros que en el corazón de los que formamos esta Asociación, este es el principal deseo y objetivo siempre, ya que estamos convencidos y entendidos de que sin la ayuda de Dios nada hubiera sido posible y ninguna persona podría encontrar una vida nueva, llena de esperanza, al llamar a nuestra puerta.
Por eso deseamos que el compartir las Buenas Noticias del Evangelio de Jesús, que tantas vidas cambiaron y cambian, siga siendo nuestra razón, como lo ha sido hasta ahora. Mantener una fe sincera y una vida llena de amor verdadero por los demás, ha sido y debe seguir siendo el verdadero RETO. |
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