Es la
más delicada y difícil a la vez.
Ésta dura unos 15 días, en los que
tratamos que el interno se motive en su lucha
por salir adelante. Consiste en la desintoxicación
integral a través de recursos terapéuticos
adecuados que permiten entender la problemática
generada en el organismo por la sustancia o sustancias
tóxicas: largos paseos, contacto con la
naturaleza, fitoterapia y masajes que hacen más
llevadero el síndrome de la abstinencia.
Durante esta fase se trata de evitar todo contacto
con el entorno anterior a su ingreso en el Centro.
Salvo circunstancias especiales, el interno no
podrá ser visitado ni hacer llamadas telefónicas
hasta transcurridos 15 días. Se permite
sin embargo la comunicación por correo
desde el primer día. Asimismo, mientras
dura este periodo, se facilita a los familiares
toda la información requerida sobre la
evolución del interno a través de
los responsables o monitores de la casa donde
se encuentra. |